Enfermedades C

Celulitis

INFORMACIÓN GENERAL

¿Qué es la celulitis?

Es una patología degenerativa que se caracteriza por una progresiva inflamación de las células adiposas por efecto de toxinas que el cuerpo no puede eliminar. Cuando el proceso de eliminación de toxinas se lentifica, el tejido conjuntivo se satura, se espesa y endurece, formando los típicos pozos y grumos característicos de la celulitis. Dado que las mujeres tienen el doble de tejido graso que los hombres son las principales afectadas por este trastorno.

Existen dos tipos básicos de celulitis: Sólida y blanda. En la celulitis sólida, que generalmente afecta a mujeres jóvenes con buen estado físico e incluso con músculos bien tonificados, el tejido celulítico se siente adherido al músculo y es sensible a la presión, porque pueden existir terminaciones nerviosas comprimidas. La celulitis blanda no es compacta ni concentrada sino que tiende a ocupar zonas grandes, parece flotar entre los músculos y la piel y se desliza fácilmente sobre los músculos. Generalmente se presenta en mujeres inactivas cuyo tono muscular es pobre.

 

SÍNTOMAS

La celulitis es reconocible a simple vista.

Problemas circulatorios, vida sedentaria, estrés, dieta inadecuada, consumo insuficiente de agua, polución del aire, el cigarrillo y los estrógenos (hormona femenina que estimula la retención de agua). Los alimentos que contribuyen al desarrollo de celulitis son el alcohol, café, té, cerdo, grasas animales, crema, fritos, chocolate. Las dietas muy agresivas y el consumo de diuréticos para perder peso son hábitos nocivos para los tejidos, ya que estos pierden elasticidad y firmeza.

 

TRATAMIENTOS Y RECOMENDACIONES

Para corregir la celulitis se debe permitir que el tejido conjuntivo retorne a su suavidad y elasticidad normal, que se liberen las sustancias aprisionadas y que éstas sean drenadas y eliminadas. La dieta debe restringirse a alimentos que no dejen residuos tóxicos en el organismo. La gimnasia estimula la circulación, la digestión, la eliminación de toxinas y la respiración. Una buena oxigenación ayuda a quemar desechos tóxicos que han quedado atrapados en el tejido conjuntivo. Los masajes en las zonas afectadas refuerzan los beneficios del ejercicio porque estimulan la circulación.

 

Dr. Gustavo Castillo R. Ced. Prof. 1256736

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