Enfermedades H

Hipertensión Arterial Secundaria

INFORMACIÓN GENERAL

¿Qué es la hipertensión arterial secundaria?

La HTA (hipertensión arterial) es el aumento de la TA (tensión arterial) a 140/90 mm Hg o más. En si la hipertensión es el hecho de que la sangre adquiera una presión mayor a la normal o a la deseada para mantener la salud.

¿Qué ocasiona la hipertensión arterial secundaria?

La TA está determinada por dos factores principales, la cantidad de sangre que circula, y el calibre de las arterias por las que circula. Siendo la presión arterial normal de 120/80 mm Hg. Esto quiere decir que el corazón ejerce una presión máxima de 120 mm Hg. durante la sístole o fase de bombeo, y una presión en reposo o diástole de 80mm Hg. En general, cuando mayor es el volumen de sangre circulante y menor es el diámetro por el que circula ese volumen, mayor es la TA.

Para regular la TA los riñones controlan el volumen de agua circulante y la cantidad de sal que contiene el cuerpo. Tanto la sal como el agua tienen efectos directos sobre la TA, ya que al haber mayor cantidad de sal en el organismo es mayor la cantidad de agua que se retiene en la circulación, lo que aumenta la TA y, esto puede aumentar la tendencia de las arterias a estrecharse.

Aquí puede iniciar un círculo vicioso, ya que si los vasos se contraen el corazón tiene que bombear la misma cantidad de sangre con mayor trabajo y por tanto aumenta la presión de la sangre bombeada para superar la resistencia. Cabe mencionar que una persona sana puede tolerar una ingesta de sal elevada sin que esto repercuta en la TA. Otros factores que hay que tomar en cuenta ya que influyen sobre la TA son el sistema nervioso, las arterias más pequeñas (arteriolas) y una serie de hormonas. Así como algunos padecimientos que ocasionan HTA secundaria, y entre otros destacan las enfermedades endocrinas como el Síndrome de Cushing, los tumores de las glándulas suprarrenales.

O los padecimientos propios del riñón como la estenosis de la arteria renal, la glomerulonefritis o el fallo renal. También se ha visto que algunas mujeres presentan HTA secundaria al uso de anticonceptivos orales. La TA puede aumentar de manera transitoria y esto puede ser debido al esfuerzo físico, los cambios de tiempo (frió), emociones fuertes, dolor, miedo, tensiones psíquicas, conducción de automóviles, hablar en público, discusiones enérgicas y ruidos entre otras.

Además, la toma de la presión arterial hace que se produzca una reacción de alerta que tiende a elevarla, a medida que se repiten las tomas de presión arterial, esta tiende a bajar. Por eso no está de más que se tomen dos o tres veces la presion y se considere la última o la media de todas como presión real. En el 90% de los casos de HTA se desconocen las causas que la provocan, a este tipo de hipertensión se le conoce como hipertensión primaria o esencial.

 

SÍNTOMAS de la hipertensión arterial secundaria

La mayoría de los pacientes no tienen síntomas y eso no quiere decir que no sea peligrosa. Un hecho muy importante es que se puede tener la presión arterial alta y no saberlo por eso se le llama “la muerte silenciosa”.

Gran parte de las muertes que se producen cada año son consecuencia directa de la hipertensión o de sus complicaciones sobre el sistema cardiovascular o el riñón.

Los síntomas que caracterizan a al HTA aguda son la ansiedad, el mareo, fatiga y dolor de cabeza. Si la presión arterial es grave los síntomas que pueden presentarse son confusión, náuseas, vómitos, dolor de pecho, distorsión de la visión (visión borrosa o visión de luces), zumbidos en los oídos, hemorragia nasal, sudor excesivo, adormecimiento de mitad del cuerpo, mareos al levantarse o al cambiar de posición y respiración entrecortada.

 

DIAGNÓSTICO de la hipertensión arterial secundaria

El diagnóstico de la hipertensión se lleva a cabo con el uso de un aparato que la mide en una columna de mercurio, o con dispositivos digitales. La lectura se expresa en mm HG. Las cifras normales y aquellas que representan patología son las siguientes:

Presión de diástole por debajo de 85 mm HG normal.

Presión de diástole de 85 a 89 Normal alta.

Presión de diástole de 90 a 104 Hipertensión leve.

Presión de diástole 105 a 114 Hipertensión moderada.

Presión de diástole por encima de 114 Hipertensión grave.

La anterior clasificación es a groso modo ya que la presión normal cambia de acuerdo a la edad.

Presión de sístole por debajo de 140 Normal.

Presión de sístole de 140 a 159 en el límite de hipertensión.

Presión de sístole por encima de 160 Hipertensión de sístole.

Para complementar el diagnóstico hay que llevar a efecto examen físico y análisis de cambios en la retina que indican hipertensión, análisis de sangre (que indiquen el funcionamiento de las glándulas tiroides y adrenales) y orina, electrocardiograma, y rayos X del tórax.

 

TRATAMIENTOS Y RECOMENDACIONES de la hipertensión arterial secundaria

Con independencia del estado de salud que se tenga, la presión arterial de cualquier persona no es constante sino que sufre muchas variaciones normales durante el día, aunque se mida siempre en reposo.

Las cifras de presión arterial siguen un ritmo a lo largo de 24 horas, que se reproduce de un día a otro y se llama ritmo nictemeral de la presión arterial, de manera que las cifras de presión son más altas durante el día y se reducen durante el sueño.

Las necesidades diarias de sal están alrededor de medio gramo al día (media cucharadita), pero en una dieta occidental normal se consume ocho veces dicha cantidad, no sólo en sal de salero, sino también en quesos, embutidos, condimentos, sopas de sobre, etc. La sal excesiva en la dieta causa retención de líquidos y aumento de TA.

Para disminuir la TA, el primer paso es disminuir el consumo de sal total (incluida la contenida en el pan, los caldos concentrados, los alimentos preparados, etc.) hasta una cantidad menor de una cucharadita al día. El sodio no está sólo en la sal, sino también en el glutamato monosódico, la levadura, etc, por lo que hay que leer las etiquetas de los productos envasados al hacer una dieta hiposódica estricta.

Por otra parte, el exceso de peso contribuye a un mayor trabajo cardíaco.

La obesidad está asociada a la HTA en gran medida, en parte debido a que los obesos tienen un aumento de la insulina que a través de un menor flujo de la circulación renal produce una retención de sales (Sodio).

Una dieta baja en calorías (1,200 cal) con escaso aporte de grasas puede producir por cada 10 Kg de disminución de peso una disminución de10 mm Hg.

En algunas personas basta disminuir de peso para controlar la TA. Es recomendable en los hipertensos que disminuyan o mejor abandonen el tabaco y las bebidas con cafeína, ya que tiene un efecto de corta duración de aumentar la TA, pero no existe evidencia clara de que su uso habitual pueda contribuir a una HTA mantenida. Sin embargo, el uso de tabaco puede acelerar el proceso de arteriosclerosis en gente con HTA. Asimismo, el abuso habitual de alcohol puede contribuir al desarrollo y mantenimiento de HTA.

Hay que tomar en cuenta que ciertos medicamentos aumentan la resistencia vascular, entre ellos están los Antiinflamatorios no esteroides, los Anticonceptivos, los Simpaticomiméticos y los Esteroides. Un programa de ejercicio aeróbico ayuda a fortalecer el corazón, a bajar peso y a controlar la TA.

No se sabe el mecanismo exacto por el que ayuda a bajar la TA. Se debe realizar un ejercicio adecuado a cada edad y a cada persona, por ello la realización de media hora de carrera suave 2 ó 3 días por semana es suficiente para la mayor parte de las personas.

 

TRATAMIENTO MEDICO:

En general el tratamiento debe instaurarse cuando la media de las presiones diastólicas durante tres o cuatro meses sea igual o superior a 100 mm Hg.

Si es menor, para iniciar un tratamiento, debe haber otros factores de riesgo a la vez, como puede ser una lesión cardiaca (hipertrofia ventricular, insuficiencia renal, etc) u otros factores de riesgo (diabetes, historia familiar de enfermedad cardiovascular). Debe de intentarse mantener la tensión diastólica inferior a 90 mm Hg, mediante un tratamiento que el paciente tolere bien.

Los diuréticos son frecuentemente utilizados en el tratamiento de la HTA ya que, como eliminadores de grasa ayudan a que la función cardiaca se optimice.

En otras ocasiones, la solución exige una intervención quirúrgica, como ocurre en la hipertensión renovascular, en el feocromocitoma y en algunos hiperaldosteronismos.

 

COMPLICACIONES de la hipertensión arterial secundaria

El mantener una TA alta durante un período de años largo y no tratarla puede llevar a un gran número de complicaciones. Algunas de las más importantes son las complicaciones cardiacas como la arterioesclerosis y la cardiopatía hipertensiva.

 

PRONOSTICO de la hipertensión arterial secundaria

En este tipo de hipertensión (secundaria), la cual tiene una causa conocida, es posible, en ocasiones, curar al paciente y lograr que no vuelva a tener la presión elevada.

 

Dr. Gustavo Castillo R. Ced. Prof. 1256736

Comentarios