Nutrición Salud

¿El azúcar de la fruta puede perjudicarnos?

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admin saludable
Escrito por admin saludable

Resulta muy fácil asociar la ingesta de fruta y vegetales a una dieta saludable. Es que en parte es cierto: consumir alimentos del reino vegetal nos aporta vitaminas, minerales y fibra necesarios para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Ahora ¿qué sucede con el azúcar?

La mayoría de los nutricionistas concuerdan en que la ingesta de azúcares refinados debería evitarse. ¿Qué pasa entonces con la fruta? No son pocas las dietas que promueven una libertad total para consumir cuanta fruta quiera la persona. Ahora, ¿podemos excedernos con las frutas? ¿Será que el azúcar presente en ellas puede perjudicarnos? Encuentra las respuestas a continuación.

Comemos más azúcar de la que imaginamos

Si vamos a un cumpleaños y nos entregan un pedazo de torta sabemos que debemos ser cuidadosos (no vamos a comer 4 trozos). Pero qué tal si cambiamos la torta por peras o bananas. Aquí es que comienzan a tener injerencia las creencias populares: la fruta está socialmente aceptada a tal punto que pensamos que comer 4 frutas (o más) al día todos los días es saludable.

Lo que no se tiene en cuenta en estos casos es que la fruta contiene una cantidad alta de fructosa que puede no sólo sabotear un plan de dieta sino promover la formación de ciertos hongos perjudiciales a nivel intestinal como la candida.

Los azúcares de la fruta

como cultivar peras en nuestro jardin

La fruta contiene dos azúcares simples: glucosa y fructosa. La mayoría de las células utilizan la glucosa como combustible pero no sucede lo mismo con la fructosa ya la metaboliza únicamente el hígado. Entonces, si incorporamos fructosa en grandes cantidades podemos padecer problemas relacionados al hígado que provocan, cuanto menos, un mal funcionamiento del órgano.

Determinados estudios demuestran que la fructosa es lipogénica y que por lo tanto se comporta más como grasa que como carbohidrato. Un dato a tener en cuenta si solemos consumir jugos frutales a diario, edulcorantes con alto contenido de fructosa y gran parte de las bebidas gaseosas.

Las posibles consecuencias

Si ingerimos fructosa en exceso podemos sufrir daños a nivel de oxidación, inflamación y envejecimiento prematuro de las células. Entre las consecuencias más drásticas podemos nombrar la resistencia a la insulina por la cual el organismo deja de reaccionar a la acción de la insulina (hormona segregada por el páncreas para distribuir glucosa en las células).

También puede darse una resistencia a la leptina en la que el cerebro no capta el mensaje de las hormonas que dictan que debemos dejar de comer. Esto hace que el cerebro modifique su comportamiento con el objetivo de recuperar la grasa que «falta» a pesar de que ya haya energía almacenada.

Consume fruta de acuerdo a tu metabolismo

Si, por ejemplo, eres un atleta o una persona activa puedes consumir frutos con un alto contenido en fructosa como las uvas especialmente luego del entrenamiento. Lo que sí deberíamos evitar es la ingesta excesiva de cualquier alimento y de sus jugos. Siempre es más recomendable consumir la fruta entera porque de esta forma estaremos incorporando también la fibra del alimento y obtendremos una sensación de saciedad con mayor facilidad.

Como ves, la fruta es un excelente alimento que todos deberíamos incorporar en nuestra dieta pero (como cualquier comida) si nos excedemos en la ingesta podemos sufrir problemas de salud absolutamente evitables. Esperamos que te sea de utilidad esta información y que la tengas en cuenta en el día a día.

FUENTE:

AGUSTINA LÓPEZ

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